domingo, 16 de diciembre de 2007

Por todos....

Las posiciones de poder tienen diferentes fuentes: poder proveniente de recursos económicos, poder originado en el manejo de información, poder cuyo origen es la posición dentro de una estructura jerárquica (política, empresarial, partidista,etc.) , poder de origen patriarcal y algunos otros; posiblemente el mas "intangible" es la posición de poder cuya raiz es la manipulación de la imagen, pero no por brumoso y efímero deja de ser de igual potencial e impacto.

Las posiciones de poder no tienen adjetivación ni juicio en si mismas; en otras palabras, por definición no son sanas o insanas, buenas o malas, o peligrosas o ingenuas; dichas posiciones no son mas que una condición en principio, incluso muchas veces generadas sin influencia o trabajo alguno de quienes las ocupan.

El tema que me ha perturbado de por vida y que genera en mi una profunda indignación que no logro manejar, es cuando quienes las ocupan las utilizan para hacer daño a otros, y envenenan su condición de ser humano tratando de lastimar, herir o eliminar a otros.

Incluso, es sencillamente degradante cuando el hacer de quienes ocupan una posición de poder (de cualquier origen), abusan psicológicamente de sus vecinos de planeta, manipulando, callando y discriminando a quienes deciden, sin mas.

Quiero insistir, no es la posición de poder en si misma la que origina el daño irreversible, es quien ocupa en un momento determinado esa posición quien la convierte en una planca para hacer daño a otros.

No olviden todos los poseedores de poder, que cada minuto es un reto para ellos, mejor les será darse cuenta que deben ser esclavos de ese poder para poder mantener su comportamiento como ser humano....porque y si mañana ya no están allí?

Por todos los que callan
Por todos los que son discriminados o "apartados".
Por todos los que han tratado de destruir.
Por todos los que encadenan emocionalmente.
Por todos los que silencian para que no hablen, escriban.

Por todos,
...no olviden los que usaron y usan el poder de su voz, de su cargo, de su dinero, de su imagen, que los pensamientos y las acciones de cada uno son indestructibles y de responsabilidad individual.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Tiempo para "ver"

Me resulta algo complicado determinar la profunda intranquilidad que producen en mi las personas que manifiestan serios rasgos de disfuncionalidad de comportamiento en los extremos de situaciones emocionalmente favorables o desfavorables.
Es marcadora la conducta de un ser humano en una situación sorpresivamente favorable, ante el éxito rotundo, el logro fenomenal; el manejo de esa emoción, la moderación de su percepción de si mismo y de su entorno y la relación de ese éxito con los cercanos de su entorno; la observación de ese comportamiento puntual dice mucho mas sobre las expectativas que debemos tener de un individuo que la extensa convivencia.
De la misma forma, las conductas que podemos observar en una situación extrema sorpresiva desfavorable y de igual tenor el manejo de emociones, percepción de si mismo y entorno, es fenomenal para diagnosticar y predecir el comportamiento próximo venidero de un individuo.
Si a todo esto le agregamos el conocimiento experimental previo que podemos tener sobre un sujeto determinado….. créanme verán mucho mas de lo que esperan.
En eso andan mis neuronas, en eso anda mi razón, en esa ansiedad de “ver”…. A veces lo que no quisiera.

domingo, 18 de noviembre de 2007

VIRUS GLOBALIZADO:LA INTOLERANCIA

Lean la siguiente nota de prensa:

"Una mujer británica ha visto como las autoridades neozelandesas prohibían su entrada al país por ser demasiado obesa.
Rowan Trezise, de 33 años de edad, quería empezar una nueva vida en aguas del Pacífico de la mano de su marido, cuando la Policía prohibió su entrada en el país, tal y como publica el diario inglés,
Daily Mail .
Las autoridades alegaron que su sobrepeso suponía una carga potencial para el sistema de asistencia médica.
Rowan volvió a Inglaterra mientras que su marido consiguió perder peso para conseguir el visado."


Claro sentirán lo mismo que yo (espero), esa sensación de injusticia y sorpresa, pero la razón de mi interés no es confirmar ese sentimiento de incomodidad ante la noticia, eso es esperable; mi verdadero interés es despertar algún tipo de reflexión y sobre todo de ACCIÓN INDIVIDUAL, ante la irrefutable contaminación con el virus de la INTOLERANCIA, además un SÍNDROME CON MÚLTIPLES VARIANTES: por obesidad, preferencia sexual, color, raza, procedencia de origen, color de cabello, defecto o incapacidad física o psíquica, tendencia política, preferencia deportiva y podría seguir con una larga y copiosa lista de los "mas buscados". Y lo que es aún peor con múltiples consecuencias, todas dolorosas.

Pero no valen los enunciados, solo encontraremos el antídoto con ACCIONES TRADUCIDAS EN COMPORTAMIENTOS INDIVIDUALES.

En otras palabras, para mi no valen los discursos elaborados representación de valores ético o morales que no se asocian con comportamientos observables, cada uno de nosostros debe hacerse una profunda evaluación diaria y comenzar a PRACTICAR LA TOLERANCIA, creo que solo el modelaje puede modificar los comportamientos colectivos, el otro camino solo lo asocio con la ira, indignación y rabia que produce este virus cuando nos toca de cerca, porque de no tratarse de nosostros ni siquiera despierta demasiado interés.

Seamos conscientes de la cantidad de veces al día en las que nuestro pensamiento y acción llevan a la intolerancia, a lo mejor con un poco de interés logremos pequeños avances hacia el antídoto del mal.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Guarda silencio para no parecer tonto, no sea que hables y a nadie le quede la menor duda…..

Muchos reyes y filósofos que a lo largo de la historia se preguntaron y reflexionaron sobre cuál sería, entre las miles de lenguas habladas, el idioma más natural del hombre. Es decir, aquel que lejos del aprendizaje del padre, de la madre o del entorno social
Se han descrito muchas experiencias en las que se ha buscado descifrar y dar contestación a este enigma. Unas proceden de la fantasía. Otras, más documentadas, de experimentos realizados con niños. Otras, más definitivas, las obtenidas en seres humanos que han vivido aislados completamente durante los primeros años de su existencia. Se cuenta que un faraón de Egipto, Psammetichus, y varios reyes entre ellos Jaime IV de Escocia, aislaron a niños recién nacidos para comprobar después con qué idioma se expresaban. El objetivo era descubrir el idioma más genuinamente humano y por tanto el más cercano a Dios. Pero quizás la historia más documentada es aquella del emperador mogol Akbar Khan, a principios del siglo XVI, que mandó aislar varios niños recién nacidos al cuidado de personas sordomudas y con la prohibición absoluta de que nadie tuviese ningún contacto verbal con ellos. Cuando los niños crecieron los mandó llamar a su presencia. El emperador, según describió un jesuita en su Historia General del Imperio Mogol en el año 1708, se rodeó previamente de gentes conocedoras de todas las lenguas para entre todas poder descifrar el lenguaje de los niños. Y fue entonces cuando el emperador descubrió que los niños no hablaban nada. Eran mudos. El idioma genuino del hombre, si alguno, era claramente el silencio.
Hoy hay recogidas documentalmente historias de niños completamente aislados por sus padres o perdidos en la selva cuando no debían tener más de un año de edad. Cuando algunos de estos niños fueron encontrados con edades de entre 4 y 6 años, no hablaban absolutamente nada. Se expresaban con contracciones extrañas de los músculos de la cara, raras vocalizaciones y gesticulaciones explosivas de los brazos. El caso de Johan recogido por unas monjas en un orfelinato de Burundi es ilustrativo. Se perdió por lo visto en plena guerra entre watusi y hudu en los alrededores del lago Tanganika, a principios de los 70. Años después, fue recogido por unos pastores que lo descubrieron viviendo en una colonia de chimpancés. El niño era mudo y andaba apoyado de brazos y piernas. A pesar de un intenso aprendizaje durante años, no logró aprender a hablar.
Y es que el lenguaje, el habla, no es algo con lo que se nace. Ciertamente, se nace con la potencialidad de hablar, es decir, se nace con un cerebro que alberga los circuitos neurales para el lenguaje, pero esos circuitos nunca van a funcionar a menos que se registre en ellos el habla de nuestros semejantes. Sólo el aprendizaje logra convertir en hecho aquello que existe en potencia

Cuanto me gustaría que muchos aprendiéramos el lenguaje originario del SILENCIO, estoy convencida de que practicado con frecuencia sería infinitamente productivo y, como escuché hace poco: Guarda silencio para no parecer tonto, no sea que hables y a nadie le quede la menor duda…..

jueves, 8 de noviembre de 2007

La realidad la construimos nosotros...la actualidad de Merton

Mi compañero académico Victor Maldonado publicó hoy el artículo que transcribo abajo en el diario El Mundo, lo suscribo totalmente y sólo me gustaría agregar que Robert Merton a quien aprendimos a admirar a través de nuestro maestro Antonio Cova, tiene hoy mas vigencia y comprensión que nunca...les invito a reflexionar sobre ello!


"El abstencionismo y la profecía autocumplida El teorema de Thomas postula lo siguiente: “si los individuos definen las situaciones como reales, son reales en sus consecuencias”. Esta tesis, popularizada por el sociólogo Robert K. Merton, y que se encuentra explicada al detalle en el capítulo XIII de su libro Teoría y Estructura Sociales, es a juicio de su divulgador más conspicuo “un incesante recordatorio de que los hombres responden no solo a los rasgos objetivos de la situación, sino también y a veces primordialmente, al sentido que la situación tiene para ellos”. Dicho de otra forma, las definiciones públicas de una situación, llegan a ser parte integrante de la situación, y en consecuencia afectan a los acontecimientos posteriores. A mi juicio, el teorema de Thomas se aplica notablemente al discurso que soporta el abstencionismo de los venezolanos, lamentablemente redivivo a escasos días del referéndum programado para procesar la propuesta de reforma constitucional promovida por el presidente Chávez. El argumento es el que sigue: El gobierno tiene todo el control institucional y tecnológico para garantizarse una victoria holgada. El gobierno tiene montada la trampa y ejerce con desparpajo el ventajismo. Por lo tanto, no vale la pena ir a votar. Mejor es abstenerse, porque de paso, una baja tasa de participación pone en entredicho la legitimidad del régimen. Planteada de esa forma la situación, la gente se abstiene de participar, y con ello lo único que se logra es garantizar una victoria holgada del gobierno, que cuando ocurre, decimos que es el resultado de todo el control institucional y tecnológico que tiene el gobierno para garantizarse una victoria holgada. En suma, los abstencionistas garantizan la victoria del gobierno, y por lo tanto son la causa y la consecuencia de su propia profecía. Al respecto dice Merton “el profeta citará el curso real de los acontecimientos como prueba de que tenía razón desde el principio”. Pero lo que realmente ocurre es que partiendo de una definición falsa de la situación, la conducta que se deriva de esa tesis errada, convierte en verdadero el concepto originalmente falso. Y aquí está el meollo del problema crónico que enfrentan los venezolanos cada vez que tienen que enfrentar una elección: Que a pesar de la profecía, no es cierto que el gobierno pueda garantizarse nada a partir del control institucional y tecnológico que posee. Que muy a pesar del carácter infalible que ellos le atribuyen al presidente, ni siquiera a él le resulta fácil voltear una elección abrumadoramente adversa, aun haciendo trampa. Y por lo tanto, como la profecía no es cierta, entonces sí vale la pena acudir a votar, porque solamente bajo la presión del voto contrario, el gobierno se verá obligado a implementar la red de complicidades para cometer fraude que supuestamente tiene preparado, y solamente en esa circunstancia se podrá comenzar a invalidar la fachada democrática del régimen. Las victorias del gobierno han sido en parte el resultado de la insistencia en el error de una profecía que produce abstención e indiferencia ciudadana. Esa profecía ha generado una apatía insólita en los nuevos votantes, que marchan pero no se inscriben en el registro electoral, y por lo tanto quedan inhabilitados para las batallas electorales. Y hasta que no reconozcamos que no hemos ganado una, y que en parte somos nosotros los culpables, seguiremos comiendo el polvo de la derrota, la frustración y el desencanto. El corolario es claro y preciso: Hay que salir del error, o por lo menos hay que darle la oportunidad al voto a que exprese la verdadera fuerza de la sociedad democrática. Votar es el primer deber de la resistencia contra el socialismo totalitario del siglo XXI."

martes, 30 de octubre de 2007

Tú sientes lo mismo que yo?

Los psicólogos se han preocupado mucho en descubrir la relación entre las emociones básicas del ser humano y lo que se llama la “inteligencia social”, la capacidad de relacionarnos con otras personas.

Desde mi punto de vista hay una respuesta sencilla a la pregunta de si las emociones son universales o culturales: algunas partes de las emociones son universales y algunas partes son culturales, pero ambas están ligadas, en otras palabras una vez observadas todas forman parte de nuestra carpeta de opciones y por tanto, posiblemente podremos experimentarlas.

A menudo, imaginamos que las emociones sobrevienen de repente y que son el resultado de interpretaciones muy personales de lo que nos sucede. Pero si consideramos nuestras experiencias emocionales cotidianas, resulta evidente en primer lugar, que en su mayoría tienen que ver con otras personas.

Por ejemplo, nos disgustamos cuando alguien dice algo que nos ofende pero nos olvidamos que estas evaluaciones e interpretaciones –las que nos hacen y las que hacemos-, a través de la expresión de emociones, están condicionadas por lo que los demás sienten y piensan, o por lo que creemos que sentirán o pensarán en el caso de nuestras propias emociones.

Adicionalmente, todas las expresiones faciales y conductas no verbales influyen también en nuestras propias emociones. Por tanto, si nos centramos exclusivamente en los aspectos individuales de las emociones, nos perderemos una parte enorme de información.

Dentro de la psicología de las emociones, ha habido una especie de regreso a la idea de que las emociones pueden considerarse como reacciones razonables y funcionales, que cumplen un objetivo muy racional. Muchas emociones surgen cuando las representaciones convencionales sobre cómo abordar una situación se rompen, ciertos problemas en nuestra sociedad no tienen una solución lógica y racional.


Justo por todo esto, deberíamos tomarnos un rato para meditar cuando alguna expresión de alguien nos ofende, incluso también cuando nos halaga, cuando nos entristece, etc., tomemos el tiempo suficiente para entender qué sentimientos y/o pensamientos la provocaron, seguramente disminuiremos muchísimo la energía que desgastamos en nuestras respuestas.


Y lo que es mas importante, cuando sean nuestras emociones las que expresamos tratemos de imaginar lo que producirán en otros, seguramente 2 minutos de reflexión nos harán ser mas justos, equitativos y, en algunos casos, misericordes.

viernes, 19 de octubre de 2007

Un cuerpo diseñado para gustar y un cerebro atractivo

El planteamiento de Charles Darwin en su teoría de la evolución por selección natural fue sencillo: nacen muchos individuos, pero sólo los mejor adaptados al entorno sobreviven y consiguen transmitir sus características físicas a la siguiente generación.
Pero Darwin también observó rasgos cuya función para la supervivencia no era tan evidente. ¿Porqué los leones tenían cabellera? o ¿cuál podía ser la función de los pesados e incómodos cuernos del alce? O peor aún; al pavo real macho su frondosa y coloreada cola le hacía más visible y vulnerable a los ataques de sus depredadores. La respuesta estaba en la selección sexual.
En cuanto a la selección sexual, la psicología evolutiva considera que todavía tenemos instintos que nos hacen preferir más unas caras que otras, unos cuerpos determinados, o unos cerebros adornados. Pero empecemos con lo que nos parece mas obvio:

Recomiendo ampliamente leer toda la reseña, seguro la disfrutarán…..

I. Cuerpos diseñados para gustar

De las más de 200 especies de primates, los humanos somos los únicos cuyas hembras mantienen los pechos grandes fuera del periodo de lactancia y acumulan grasa en las nalgas. Además, el pene de los hombres es el más largo, flexible y sobretodo grueso de entre sus parientes. Según los psicólogos evolutivos, si un rasgo físico propio de un sexo en concreto se encuentra más desarrollado en nuestra especie, no tiene un claro valor adaptativo, y empieza a manifestarse a partir de la pubertad, tiene muchas probabilidades de ser fruto de la selección sexual.

En este sentido, parece que al aplicar la lógica evolutiva al diseño de nuestros cuerpos se confirman algunos tópicos. En las complicadas condiciones de vida del pasado nuestros ancestros preferían aparearse con mujeres de caderas anchas, cintura estrecha y pechos generosos porque indicaban fertilidad, juventud, salud y buenas reservas para hacer frente a un embarazo. Por su parte, para las mujeres del Pleistoceno, el tamaño sí importaba, valoraban la musculatura en la parte superior del cuerpo, y por lo general todavía les atraen los hombres más altos que ellas.

Claro que hay excepciones y evidentes interferencias culturales. Cada población humana tiene sus propios criterios estéticos, y también las modas o publicidad van imponiendo una serie de modelos, pero todo esto no excluye que a lo largo de miles de años de evolución algunos rasgos físicos se hayan seleccionado como indicadores de salud, buenas condiciones físicas o fertilidad.

De hecho, algunos estudios realizados mostrando rostros a personas de diferentes clases sociales, edades, culturas y razas han demostrado que sí existen unos patrones de belleza universales.
Un experimento realizado con mujeres demostró que ellas prefieren rasgos que denotan más testosterona en períodos de fertilidad. En general los hombres buscan señales de juventud, como una nariz pequeña, ojos grandes, labios gruesos y piel suave, clara y tersa. Respecto a las preferencias faciales de las mujeres, investigaciones donde se modificaban fotos para conseguir diferentes grados de masculinización demostraron un hecho curioso: sus gustos varían en función del ciclo menstrual. En el momento de máxima fertilidad se sienten más atraídas por caras que reflejan altos niveles de testosterona, con mandíbulas anchas o cejas prominentes.

Pero parece que otro de los factores más influyente a la hora de percibir subliminalmente un rostro como bello es la simetría. En principio nuestra cara y cuerpo deberían ser perfectamente simétricos, pero tanto durante el desarrollo embrionario como a lo largo de nuestra vida, estamos expuestos a virus, parásitos o agresiones del medioambiente que van provocando lesiones que repercuten en una pérdida de simetría. De esta forma, una cara simétrica indicaría un buen sistema inmunológico que ha sido capaz de luchar de forma efectiva contra estas agresiones, y a lo largo de miles de años de evolución este rasgo se habría ido seleccionando como muestra de calidad genética. Los hijos de los que instintivamente supieron apreciar la simetría, tuvieron más probabilidades de transmitir dicha información a sus hijos.

II. Una mente para cortejar

Hay quien va más lejos y asegura que el órgano de nuestro cuerpo que más se ha adornado para resultar atractivo es el cerebro. El psicólogo Geoffrey Miller afirma en su libro “The Mating Mind” que la música, la poesía, el humor, el arte, inventar historias, mitos... son habilidades que no tienen demasiado sentido para sobrevivir. Su interpretación es que se han desarrollado para demostrar la virtud más valiosa de los seres humanos, la inteligencia.

Si tomamos el lenguaje, por ejemplo, vemos que para transmitir información no necesitamos ni mucho menos tantas palabras como hay en el diccionario. De hecho, en conversaciones ordinarias utilizamos sólo el 5% de las que existen. Según Miller, el 95% restante se trata de ornamentos para seducir a la pareja, ya que los buenos oradores anuncian conocimiento, buen juicio, experiencia, y generalmente ocupan un estatus social más elevado; valores que en un momento de la evolución humana llegaron a ser más importantes para sobrevivir que la fuerza física o la propia belleza.

También analiza ciertas actitudes peculiares respecto a la conversación. La imagen de varios hombres discutiendo entre ellos cuando hay mujeres delante, recuerda las competiciones de los machos para ver quien se queda con la hembra. Y no deja de ser curioso que, ya dentro del cortejo inicial de la pareja, los hombres hablen más mientras que las mujeres escuchen mejor.

Recordemos que en la naturaleza quien se exhibe es el macho.

Algo parecido pasa con la música. Somos seres musicales. No ha existido ninguna cultura sin música, y parece que tengamos una habilidad especial para este arte. Nos cuesta muchísimo aprender de memoria un texto, pero recordamos durante años las letras de las canciones.
Según Miller, este instinto musical se ha desarrollado por el mismo motivo que el canto de los pájaros. Aquellos de nuestros ancestros que cantaban mejor resultaron más atractivos para sus parejas, dejaron más descendencia, y poco a poco esta habilidad se fue inscribiendo en nuestros genes. Lo mismo pasaría con el humor o las creaciones artísticas, claras muestras de inteligencia y creatividad.

Resulta harto complicado analizar el porqué del comportamiento humano, sobretodo si a las incertidumbres en la interpretación de la teoría evolutiva le añadimos la evidente interferencia de los condicionantes culturales, pero lo que está claro es que si pretendemos comprender nuestra naturaleza, no debemos obviar de dónde venimos.